¿Recuerdas 2007? Es el año en que Microsoft lanzó Windows Vista, Apple presentó el primer iPhone y el panorama cinematográfico se sacudió hasta la médula con el estreno de Los Simpson: La película.
También es el año en que la BBC lanzó discretamente la primera versión de iPlayer. Aunque la primera versión no fue un gran éxito, porque sufría problemas técnicos y dependía en exceso de una torpe gestión de derechos digitales (DRM), las rápidas mejoras de principios de 2008 llevaron a que dominara velozmente el mercado de medios del Reino Unido: a mediados de 2008, iPlayer era responsable de más del 5 % de todo el tráfico de internet del Reino Unido.
Sin embargo, desde el principio hubo personas que no podían aprovechar la excelente aplicación oficial de iPlayer, dado que al principio el propio software de iPlayer dependía de la tecnología Adobe Flash, que muchos de los primeros dispositivos móviles no admitían. Yo fui una de las personas afectadas, ya que mi querida Nokia N95 admitía los datos de audio RealAudio en los que se basaba iPlayer, pero no la interfaz Flash necesaria para acceder a los datos a través de la aplicación oficial BBC iPlayer.
Al mismo tiempo, la BBC atravesaba una especie de renacimiento del código abierto. Impulsado por un pequeño grupo de la corporación, se lanzó el proyecto backstage, con el objetivo de animar a los desarrolladores individuales a fomentar la innovación y la creatividad en el Reino Unido facilitando el uso de los contenidos de la BBC. Lo más importante es que, como parte de Backstage, la BBC puso a disposición de forma explícita los datos de la programación de radio en un formato de datos XML abierto, con una licencia permisiva que permitía su uso en términos básicamente no comerciales (cosa inusual, se permitían expresamente la publicidad u otras formas de ingresos para cubrir los costes de funcionamiento; lo único que se prohibía explícitamente era vender datos de la BBC con ánimo de lucro).
Y así, armado con mucho café y mi fiel copia del Bloc de notas, me puse a crear el sitio web iplayerconverter, con el objetivo de combinar los datos XML de programación proporcionados por la BBC y generar enlaces directos que la gente pudiera usar para acceder directamente a los datos de audio de iPlayer y así evitar la dependencia de Adobe Flash. A los pocos días del lanzamiento quedó claro que había demanda de un servicio así, ya que cientos de usuarios individuales empezaron a usar el sitio a diario para acceder a los enlaces de audio y consultar la programación de radio a través de una interfaz limpia, sencilla y adaptada a móviles.
En 2009, la BBC añadió una opción de audio adicional con Windows Media Audio, que se integró rápidamente en el sitio iplayerconverter. En 2010, por desgracia, el proyecto Backstage llegó a su fin, pero los proyectos existentes que habían obtenido licencia bajo backstage, como iPlayer Converter, pudieron seguir funcionando. También en 2010, la BBC retiró las antiguas emisiones de audio RealAudio, y dejó Windows Media Audio como única opción hasta 2015, cuando, en una decisión polémica, esta también se retiró y se sustituyó por emisiones de audio AAC.
Por desgracia, todo lo bueno tiene que acabar. En 2017, la BBC desmanteló los sistemas heredados que llevaban funcionando desde 2007 y generaban los datos de las fuentes XML, lo que significó que ya no era posible consultar la programación. En 2018 también se cerró el sistema de «audio a la carta» de la radio nacional, y poco después le siguió la radio local, como parte del lanzamiento de la nueva aplicación BBC Sounds. Además, la tecnología sobre la que se había construido el sitio iplayerconverter también empezaba a mostrar su edad y, por ello, a principios de 2021 llegó el momento de ponerle fin.
Si eres uno de los más de medio millón de oyentes de radio del Reino Unido que han usado el sitio a lo largo de los años, y en particular uno de los que me han escrito, solo quiero darte las gracias. Ha sido un placer aportar un poco de alegría a la vida de la gente y conocer las formas en que se ha usado el sitio, y espero que te haya resultado tan enriquecedor usarlo como a mí mantenerlo en marcha durante todos estos años. ¡Gracias!




